Este cambio ha generado la creación de un grupo de control de gobierno de IRB mediante la regulación de las relaciones entre los socios, además de la estructura de gestión de la empresa y todas sus operaciones, como recoge BNamericas. En virtud de la privatización, las acciones sin derecho a voto en la reaseguradora se convertirán en acciones ordinarias “de uno a uno, con una acción de oro otorgada al Gobierno Federal, con el derecho de veto en ciertas decisiones”. Como contraprestación, adicionalmente el Ejecutivo renuncia a su derecho de suscribir el capital social de IRB BRASIL RE.

De esa manera, el Gobierno posee el 15% del total de las acciones ordinarias, similar porcentaje que maneja ITAÚ SEGUROS GROUP. Por su parte, BB SEGUROS y BRANDESCO SEGUROS cuentan con el 20% de las acciones, mientras que el fondo de inversión Caixa Barcelona cuenta con el 3%.

La operación ha sido aprobada por el Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE) y las autoridades antimonopolio. La operación queda supeditada a la aprobación por el Tribunal de Cuentas y la posterior aprobación para el aumento de capital por parte del regulador de seguros Susep.