Centrándose en el Reaseguro, indicó que la ausencia de catástrofes ha permitido que las entidades obtengan buenos resultados, lo que ha repercutido en una situación de ‘mercado blando’ y exceso de capital. En cuanto a las amenazas, se detuvo en la sobrecapitalización y la entrada de capital alternativo, la falta de crecimiento, la reducción de los márgenes técnicos y financieros o la volatilidad de los resultados.

Acerca del mercado español, puntualizó que las primas de reaseguro aceptado aumentaron el 3,3% en 2014, mientras que el reaseguro cedido y retrocedido disminuyó un 12%, permitiendo que España se convirtiera en un país exportador por primera vez. Además, incidió en el buen resultado técnico que acostumbra a tener el reaseguro cedido español, tradicionalmente superior a la media mundial. También se detuvo en el impacto que puede tener el nuevo Baremo, explicando que “lo que al seguro directo puede afectar en un incremento del 16% en la siniestralidad, para el reaseguro puede llegar a suponer duplicar la siniestralidad”.