Desde el sector europeo de la inversión colectiva, EFAMA se expresa el apoyo a esta iniciativa para dar a los inversores una información comprensible, transparente y comparable, “pero desafortunadamente -lamenta la asociación en una declaración- cada vez está más claro, a medida que las empresas comienzan a aplican las nuevas normas en la práctica, que no va a lograrse el objetivo deseado”.

En vez de eso, afirma EFAMA, “la nueva normativa amenaza con causar graves perjuicios a los inversores, particularmente en lo que respecta a los datos de rendimiento y costes de los productos, que en el mejor de los casos confundirá a los inversores y, en el peor, los engañará”.

Apunta, además, que “la metodología para calcular los costes de transacción y las nuevas reglas en torno a escenarios de rendimiento futuros son defectuosos, lo que cuestiona la capacidad del Documento de Información Clave (KID por sus siglas en inglés) de PRIIP para ayudar a los inversores a tomar buenas decisiones de inversión, dado que tanto la propuesta de valor (el rendimiento proyectado del fondo) como la propuesta del coste están seriamente sesgadas”, subraya.