Covarrubias matizó que están poniendo mayor atención a las primas de reaseguro para los grupos de personas que resultan ser más vulnerables de fallecer por muerte violenta como son los policías, miembros de la Fuerza Aérea y el personal de vigilancia privado. "Los grupos de alto riesgo como son los policías, los militares y personal de seguridad, son los que están más sujetos a este tipo de muerte", añadió Covarrubias en información de ‘El Diario de Hoy’.

Destacó que lo que sucede es que "toda nuestra región de América Latina, pero especialmente en Centroamérica y México, se encuentra con este problema, que es la lucha de los narcotraficantes y las drogas, lo que sí ha aumentado mucho la siniestralidad de personas civiles". Muchos civiles mueren sencillamente porque están a la hora y en el lugar equivocado, o de alguna manera tienen este problema de la muerte violenta, agregó la ejecutiva.

"La siniestralidad por muerte violenta ronda entre el 30% y el 35%", añadió, aunque aclaró que son sumas pequeñas sobre todo para los colectivos. No obstante, se eleva en el caso de sumas individuales "a veces, por ejemplo, nos ha tocado siniestros importantes por secuestro o porque de repente desaparecen altos ejecutivos. Por ello, estamos modificando un poco nuestras políticas de suscripción de reaseguros por residencia, por zonas geográficas, simplemente teniendo un poco más de cuidado".

LA SITUACIÓN EN El SALVADOR

Heriberto Pérez Aguirre, gerente general de la ASEGURADORA POPULAR, estima que de los seguros de vida el 25 % podrían deberse a muertes violentas, aunque no se atrevería a dar cifras concretas. Lo que si aclaró es que desde que comenzó la ola de violencia en El Salvador ya no se paga doble la suma asegurada para ciertas profesiones como empleados de seguridad y transportistas. Desde su punto de vista, en la actualidad, los seguros que más se están vendiendo son los de automóviles, mientras que los de incendio bajaron un poco, porque no se están comprando ese tipo de pólizas a raíz de la crisis económica.

Por su parte, el gerente general de ASSA COMPAÑÍA DE SEGUROS, Alejandro Cabrera, explicó que de todos los asegurados, un 30% fallecen por muertes violentas, pero que eso incluye los decesos por accidentes automovilísticos. Según Cabrera, la mayor cantidad de personas aseguradas que mueren de forma violenta se ha disparado desde hace unos ocho años por el incremento de pandillas, narcotráfico y otros delitos.

El ejecutivo subrayó que no existen estadísticas pormenorizadas sobre personas asesinadas con arma blanca o de fuego, y que por eso no se puede hacer una estimación más precisa del impacto que las muertes violentas provocan a la industria aseguradora.

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