Es la principal conclusión del último informe ‘Perspectivas de las Pensiones de la OCDE para 2018’, en el que la organización advierte a los gobiernos de los retos a los retos que se enfrentan en este ámbito, como son el envejecimiento de la población, los bajos rendimientos de los ahorros para la jubilación, el lento crecimiento de la economía, las carreras laborales menos estables y la insuficiente cobertura de pensiones para algunos grupos de trabajadores. Estos problemas, comentan desde la institución, erosiona la creencia de que los sistemas de pensiones, ya sean de reparto o de capitalización, cumplirán sus promesas una vez que los trabajadores alcancen la edad de jubilación.

“La reforma de las pensiones sigue siendo un reto constante, ya que los países necesitan garantizar que las personas obtengan una pensión adecuada al tiempo que siguen siendo asequibles”, afirmaba ayer el secretario general de la OCDE, Angel Gurría, al presentar el informe en París.

Hacer más sólidos los marcos de regulación y supervisión de los sistemas de capitalización

Comentaba que muchos países han introducido mecanismos automáticos para ajustar las prestaciones de jubilación a la evolución económica y demográfica, así como opciones por defecto para ayudar a las personas que no quieren o no pueden elegir. Los países también han tomado medidas para fortalecer las redes de seguridad para prevenir la pobreza en la tercera edad, según destaca el informe.

Los reguladores y los responsables políticos también han tomado medidas para hacer más sólidos los marcos de regulación y supervisión de los sistemas de pensiones por capitalización, a fin de garantizar que gestionan los ahorros de las personas en su propio interés.

OCDE pensiones datos

Las normas fiscales deberían ser sencillas, estables y coherentes en todos los planes de ahorro

Los mensajes principales del informe son los siguientes:

- La suma de pensiones financiadas y de reparto, mecanismos automáticos y "una sólida red de seguridad" para los pensionistas mejoran los resultados de la jubilación.

- Para mejorar el diseño de los incentivos financieros para ahorrar para la jubilación, las normas fiscales deberían ser sencillas, estables y coherentes en todos los planes de ahorro para la jubilación. Alinear las cargas impuestas por los proveedores de pensiones a los afiliados con el coste de la gestión de los ahorros para la jubilación requiere una mejor información, una mejor regulación de los precios y soluciones estructurales.

- Los marcos regulatorios y legales de los fondos de pensiones deben estar definidos; los fondos de pensiones deberían tener misiones claramente definidas para guiar la política de inversión; un consejo de supervisión tiene que rinda cuentas a las autoridades competentes y a los beneficiarios; y debe haber transparencia sobre los mecanismos de gobernanza y de gestión de las inversiones y los riesgos, para que rindan cuentas a los diferentes interesados.

- Las características automáticas, las opciones por defecto, la simple información y elección, los incentivos financieros y la educación financiera pueden mejorar los resultados de la jubilación, dado que los bajos niveles de conocimiento financiero y los sesgos de comportamiento pueden llevar a las personas a tomar decisiones inadecuadas para la jubilación.

- El aumento de la flexibilidad en torno a la edad de jubilación y la progresividad de las pensiones públicas y de las normas fiscales abordan en parte las desventajas financieras de la jubilación de los grupos de población con una esperanza de vida más corta. Las políticas destinadas a mejorar la sostenibilidad de los sistemas de pensiones, a la luz del aumento de la esperanza de vida, tendrán que considerar cómo pueden verse afectados los que pertenecen a diferentes grupos socioeconómicos y de género.

- Las pensiones de viudedad siguen desempeñando un papel importante en la mejora del nivel de vida tras la muerte de la pareja. Sin embargo, no deben redistribuirse de solteros a parejas ni limitar los incentivos para trabajar.