Concretamente, los defectos graves en turismos, constitutivos de rechazo en la inspección, aumentaron el 12%, mientras que el crecimiento de los leves superó el 7%. En el periodo 2011-2015, los defectos leves ya habían aumentado un 42% y los graves, un 17%.

En 2016, el conjunto del parque de vehículos inspeccionado —lo que incluye a motocicletas, turismos, vehículos industriales, autobuses y agrícolas— presentó 3,40 millones de defectos de carrocería, de los que 2,87 eran de carácter leve y 531.000 eran defectos de carrocería graves.

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