De la cifra total, el 81,2% corresponde al seguro de Vida (74% sin riesgo para el tomador, y el 7,2% asumiendo este el riesgo), y el 18,3% a No Vida. El 0,4% restante son recursos propios.

La renta fija fue, de nuevo, el principal componente al que se destinaron dichas inversiones, al representar un 67,21% del total, ganando incluso más peso respecto al 64,87% que suponía al cierre de 2011.

Los otros activos que también forman parte de la cartera de inversiones de las aseguradoras son: depósitos (7,51%); créditos (7,49%); fondos de inversión (4,89%); inmuebles (4,08%); tesorería (3,32%); derivados y estructurados (3%); y renta variable (2,5%).