Según las cifras dadas a conocer por MUNICH RE, las catástrofes naturales han causado daños económicos en los seis primeros meses del año por valor de 45.000 millones de dólares (35.038 millones de euros), lo que está por debajo del promedio de los últimos diez años (85.000 millones de dólares / 66.183 millones de euros). Las pérdidas aseguradas ascendieron a aproximadamente 13.000 millones (10.122 millones de euros), también inferior tanto al registrado en la primera mitad del pasado año, que fue de 19.000 millones (14.794 millones de euros), como a la media de la última década (22.000 millones / 17.130 millones de euros).

En estos seis primeros meses del año se han contabilizado 460 eventos catastróficos, en comparación a los 520 en el mismo periodo del año anterior, si bien por debajo de los 390 registrados de media en el periodo 2003-2012.

INUNDACIONES EN EUROPA: 3.000 MILLONES DE EUROS DE COSTE PARA EL SEGURO

Con mucho, el siniestro más costoso en la primera mitad del año fueron las inundaciones en el sur y el este de Alemania y los países vecinos, en mayo y junio, que dejaron una pérdida total de más de 12.000 millones de euros, de los que alrededor de 3.000 millones son asumidos por el sector asegurador.

“La frecuencia de las inundaciones en Alemania y Europa Central se ha duplicado desde 1980. Pero, el aumento del riesgo, por las más frecuentes lluvias fuertes, no tiene por qué provocar mayores pérdidas. Tal incremento de pérdidas se puede prevenir mediante un mejor control de inundaciones”, comenta Torsten Jeworrek, miembro del Consejo de MUNICH RE. “Por eso es importante elevar la conciencia del riesgo. Los ríos necesitan espacio para que las inundaciones puedan dispersarse sin causar daños graves. Y el riesgo de inundación se debe considerar en la designación de las tierras en zonas industriales o residenciales. Los políticos no solo deben crear fondos de emergencia después de catástrofes, sino que deben actuar con mayor visión de futuro”, añade.