La investigación se ha centrado en seis áreas de riesgo emergente que el grupo asegurador identifica como cada vez más relevantes para las empresas en el siglo XXI. Alrededor de un tercio (32%) de las empresas europeas encuestadas cita el terrorismo y la violencia política como la preocupación de riesgo más importante para su negocio. Le siguen, como segunda y tercera incertidumbre más importante, los riesgos medioambientales y los riesgos multinacionales y de exportación, citados por el 30% y el 27%, respectivamente.

Los resultados de la encuesta también revelan que en cuatro de las seis categorías de riesgos estudiados, más de la mitad de las compañías reconoce sentirse poco o nada preparadas para gestionar estas amenazas. Estas son el terrorismo y el riesgo de violencia política, la Responsabilidad Civil de directores y consejeros, el riesgo informático y cibernético y las amenazas relacionadas con los viajes de negocios.

La investigación también muestra que el director ejecutivo o el director de Operaciones tienen la responsabilidad formal de la gestión del riesgo en un 50% de las empresas europeas. Los países con mayores niveles de supervisión por parte de sus altos directivos son Alemania, España y Reino Unido.

Los últimos cinco años han marcado un cambio en la percepción del riesgo político y de terrorismo. Un 64% de las empresas europeas y un 77% de las españolas afirman que es un tema cada vez más relevante para ellas. Alrededor del 45% de los directivos europeos y el 43% de los españoles apuntan que en sus empresas la preocupación sobre estos riesgos ha aumentado. El 42% de los directivos españoles señala a la negativa previsión económica como principal razón del aumento de esta conciencia. A pesar de esto, según la investigación, el 34% de las empresas europeas y el 27% de las españolas no tienen cobertura de seguro para cubrir los riesgos políticos ni de terrorismo.

ASEGURADORAS Y MEDIADORES DEBEN AYUDAR A LAS EMPRESAS

Piers Gregory, responsable de Suscripción de Terrorismo de ACE EUROPEAN GROUP, considera “notable” que solo un 7% de las empresas tenga cubierta completamente su exposición a riesgos de violencia política y terrorismo. “Es más, una de cada cinco firmas todavía cree que estos riesgos están cubiertos por otra póliza, cuando nuestra experiencia demuestra que esto no suele ser el caso”, advierte. Por ello, cree que tanto aseguradoras como mediadores “deben trabajar juntos para ayudar a las empresas europeas a entender las posibles lagunas que existen en su cobertura y tomar decisiones informadas sobre la compra de seguros”.

“El estudio señala una serie de pasos que pueden dar las empresas europeas para aumentar su preparación. Dos de ellos son, elevar la responsabilidad al Consejo de Administración para fomentar una cultura de concienciación del riesgo emergente en la organización y poner en marcha planes de gestión de la crisis para prepararse para escenarios clave”, añade Andrew Kendrick, presidente de ACE EUROPEAN GROUP. “Además, el estudio sugiere que las empresas estarían abiertas a recibir más información de sus socios del mundo asegurador sobre su entorno en continua evolución y las soluciones aseguradoras disponibles”, concluye.