Hasta el 54% de las empresas españolas concede plazos de pago más amplios en sus relaciones comerciales, siendo un período medio de 75 días. Un estudio en el que ha participado CRÉDITO Y CAUCIÓN muestra que los clientes extranjeros de empresas españolas pagan en un plazo de 61 días, frente a los 80 días de los clientes nacionales; en cambio, las empresas españolas deben pagar a sus socios extranjeros en un plazo medio de 49 días.

Por tanto, España maneja los plazos medios de pago más amplios, por delante de países como Italia (67 días) y Francia (46 días), mientras el menor se registra entre las empresas alemanas (24 días).

Las empresas de Gran Bretaña, España y Suecia afirman que perciben una disminución de la frecuencia de impagos si se compara con el barómetro de verano, pero aumenta en Países Bajos, Bélgica y Francia.