Según muestra el informe elaborado por los expertos en las últimas décadas ha ido en aumento la frecuencia de los desastres naturales que ocasionan pérdidas significativas, lo que ha convertido a 2011 en el año más costoso en términos históricos. Durante el artículo se analiza cómo se transfiere el riesgo dentro y fuera del sector asegurador mundial y se valora los vínculos financieros que se derivan de este proceso.

En concreto, explican los autores, mediante retrocesiones y titulizaciones se transfiere el riesgo hacia otras instituciones financieras y hacia el mercado financiero en el sentido más amplio. Según revelan, al permanecer la mayor parte dentro del mercado asegurador mundial parece que dichos vínculos son pequeños, por ello, subrayan que éstos merecen atención por sus posibles ramificaciones y por las interrelaciones que pudieran introducir. Mediante un examen riguroso de las pérdidas relacionadas con los desastres en las últimas tres décadas, se exploran los vínculos que durante el camino se presentan en la transferencia del riesgo de los asegurados hasta el último portador del riesgo.

Durante el texto se describen los contratos y las primas de intercambio para la protección y la manera en la que los reaseguradores diversifican y conservan los riesgos en sus balances. De este modo, según apunta el artículo, el sistema funcionaría trazado como una cascada de pérdidas a través del sistema cuando se producen grandes desastres naturales. Las pérdidas de en No Vida y de infraestructura por el asegurado afectan primero a los aseguradores primarios, que a su vez dependen de reaseguradores para absorber riesgos y los impactos de los acontecimientos. Además, los reaseguradores, a su vez, utilizar sus balances y, en menor medida, la retrocesión y la titulización de la que disponen para la gestión de riesgos a través del tiempo y el espacio.

LAS CATÁSTROFES NATURALES UNA TENDENCIA AL ALZA QUE DIFIERE SEGÚN LOS CONTINENTES

Las catástrofes naturales que resultan en importantes pérdidas financieras se han vuelto más frecuente en las últimas tres décadas. La tendencia en la evolución de la pérdida puede atribuirse en gran medida a los relacionados con los eventos del clima y las pérdidas se han visto agravadas por un aumento de la riqueza y la concentración de la población mayor en las áreas expuestas como regiones y ciudades costeras propensas a los terremotos.

Estos factores se traducen en mayores pérdidas aseguradas donde la penetración del seguro es alta. En 110.000 millones de dólares, las pérdidas aseguradas en 2011 se acercaron al récord de 2005 de 116.000 millones. El sector del reaseguro ha absorbido más de la mitad de los siniestros catastróficos asegurados en 2011. Esta carga considerable para las reaseguradoras refleja la materialización de los riesgos, sobre todo en Japón, Nueva Zelanda, Tailandia y Estados Unidos.

El volumen de las pérdidas aseguradas difiere sustancialmente entre los diferentes continentes, en función de la disponibilidad y la demanda de los seguros. Aunque en general hay una ligera tendencia al alza en los últimos 10 años, la gran dispersión de la densidad de seguros indica que el grado de desarrollo económico de una región juega un importante papel, explica el in forme. Los habitantes de Estados Unidos, Oceanía y Europa gastan cantidades significativas en los seguros de No Vida, mientras que muchos países más poblados de América Latina, Asia y África no siguen esta tendencia. Los países pobres suelen carecer de la capacidad financiera y técnica para proporcionar cobertura de seguro asequible. El patrón de las pérdidas aseguradas por tanto, sólo refleja en parte la geografía de los recursos en las catástrofes.

La conclusión del informe muestra que la tendencia al alza en el total de pérdidas económicas en las últimas décadas por el aumento mundial a la exposición de la economía a las catástrofes naturales. Este desarrollo ha llevado a pérdidas sin precedentes para el mercado global de seguros, donde los asegurados a través de las aseguradoras directas a las empresas de reaseguros, que frente a estos riesgos se ha tendido hacia la diversificación, pre-financiamiento y el riesgo compartido con otras las instituciones financieras.

Esta transferencia del riesgo global crea vínculos dentro de la industria de seguros y entre las aseguradoras y los mercados financieros. Aunque la titulización en los mercados financieros sigue siendo relativamente pequeña, los vínculos entre las instituciones financieras que surgen de retrocesión no han sido totalmente evaluados. Es importante que los reguladores tengan acceso a los datos necesarios para llevar un seguimiento de los vínculos relevantes en el riesgo total y de la transferencia en cascada, ya que no existen estadísticas internacionales globales en esta área, apunta el documento.