El trabajo se remitirá ahora al Parlamento Europeo y al Consejo para su consideración. Además, la Comisión llevará a cabo una labor adicional sobre cuestiones identificadas en el informe que merecían una mayor atención.

En lo que se refiere a la labor desarrollada por las Autoridades de Supervisión, la revisión de su trabajo muestra que han obtenido “buenos resultados en general durante sus tres primeros años de operaciones”. “Cabe destacar que mediante la preparación de normas uniformes han contribuido a la convergencia y la coordinación de la supervisión y a configurar el desarrollo de un único código normativo aplicable a los 28 Estados miembros de la UE y, por lo tanto, al buen funcionamiento del mercado único”, se índica desde Bruselas.

CUESTIONES A MEJORAR

El informe identifica, no obstante, varias áreas de mejora que pueden ser implementadas por las Autoridades y la Comisión en el corto plazo, que no requerirían de una acción legislativa. “En particular, deben dar una mayor visibilidad a las cuestiones relacionadas con la protección de los consumidores e inversores, y reforzar el enfoque hacia la convergencia de la supervisión, entre otras cosas mediante una mejor utilización de las revisiones de sus homólogos”, se indica.

A más largo plazo, podría haber una necesidad de examinar más a fondo otras cuestiones que impliquen cambios en el marco legislativo de las Autoridades, en temas como su gobernanza (en particular, para mejorar aún más la capacidad de la Junta de Supervisores para tomar decisiones en interés de la UE en su conjunto) o los mecanismos de financiación, para que puedan cumplir con sus tareas, teniendo en cuenta las limitaciones presupuestarias nacionales y de la UE.