Las lluvias y las primeras heladas, así como la meteorología cambiante, provocan un buen número de accidentes y de asistencias, entre otras, relacionadas con las baterías y otras averías mecánicas y del motor. “A esto se unen los mayores desplazamientos nocturnos, debido al menor número de horas de luz diaria”, comentan desde el club.

Según datos de la compañía, un 28% de las asistencias por accidente se concentran en el último trimestre del año, mientras que, en el resto de periodos, el porcentaje oscila entre el 23 y el 24,5% del total.

Desde el club insisten en la conveniencia de prepararnos y anticiparnos para evitar accidentes: “Poner el coche a punto, con especial atención a neumáticos, limpiaparabrisas, alumbrado y batería, es altamente recomendable”.  Además, se señala la necesidad de preparar estos traslados, “consultando las previsiones meteorológicas y el tráfico, y planificando nuestros desplazamientos”.