Sobre el primero de los temas, el informe destaca que a medida que el aprendizaje automático se vaya extendiendo por los distintos sectores “es posible que surjan dudas a la hora de determinar las responsabilidades en caso de fallo o vulnerabilidad de una aplicación de IA. Otras implicaciones potenciales son: dudas sobre la propiedad intelectual; vulnerabilidad cibernética / privacidad de datos y pólizas de RC a través de productos (operaciones completadas relacionadas con productos defectuosos); indemnizaciones a los trabajadores (RC del empleador o errores y omisiones profesionales en relación con negligencias en el diseño).

Hasta la fecha, advierte la aseguradora, “la mayoría de los avances en materia de IA y aprendizaje automático se han producido sin que exista un entorno regulatorio en el que enmarcarlos”. Por ello, es posible que en los próximos años organismos reguladores y gobiernos redoblen los esfuerzos para fijar criterios de privacidad, éticos y jurídicos que clarifiquen las responsabilidades en cualquier situación en la que esté implicado un sistema de IA.

Los sistemas autónomos también podrían ser más vulnerables a riesgos cibernéticos

En relación al transporte autónomo, el informe de XL CATLIN se centra en su aplicación en el sector del transporte marítimo, donde ha aumentado recientemente el interés y el debate acerca del desarrollo de los buques no tripulados. Se espera que su aplicación permita reducir los riesgos y costes asociados a los errores humanos, al tiempo que mejoren la eficiencia. Pero al igual que ocurre como otras nuevos desarrollos, deben abordarse algunos retos regulatorios y jurídicos básicos antes de que se pueda introducir formalmente el empleo de buques autónomos. En ausencia de normas claras, la incertidumbre acerca de la responsabilidad y su impacto sobre armadores, fabricantes de equipos, desarrolladores de software o controladores remotos es una posibilidad muy real”, se destaca.

Asimismo, advierte la aseguradora, “los sistemas autónomos también podrían ser más vulnerables a riesgos cibernéticos, lo que generaría exposiciones a riesgos nuevos o desconocidos, no incluidos en las pólizas de transporte marítimo actuales”.