Para ello, las compañías de seguros deberían revisar la composición de sus siniestros con el fin de que los indemnizables representen solo un 11,7% del total. En base a este porcentaje óptimo, y desde el punto de vista de una compañía, cada punto porcentual adicional aumentaría la siniestralidad en 0,2 puntos porcentuales.

El estudio parte de las cifras publicadas por ICEA, que indican que en 2011 se produjeron en España un total de 5.052.299 siniestros de hogar. Estos datos  incluyen cerca de un 85% del total del mercado, por lo que si se extiende a la totalidad, se estaría ante 5.943.881. De esta cifra, se considera que aproximadamente un 35% corresponden a siniestros indemnizables: un 23,3% son potencialmente reparables y un 11,7% indemnizables puros. Así, se estima que 1,4 millones de los siniestros indemnizados serían potencialmente reparables.

Analizando la información sobre siniestros recogida en las bases de datos de Reparalia se desprende que, en el caso de los siniestros indemnizados potencialmente reparables, el importe en factura es 130,3 euros superior al que se habría obtenido al reparar el siniestro según los baremos de la empresa. “Aplicando este sobrecoste se estima que se puede conseguir una reducción de 4,8 puntos porcentuales sobre la siniestralidad al optar por la reparación en lugar de la indemnización. Este cálculo arroja un ahorro total de cerca de 181 millones de euros, lo que equivale a un ahorro por siniestro de 30,42 euros”, se detalla.

Reparalia apunta que tan solo en un 30% de los casos fue posible valorar la alternativa de reparación y su coste. Siete de cada diez de las facturas analizadas, remitidas por los usuarios a la aseguradora, presentaban irregularidades en temas relativos a falta de datos, mediciones o tarifas. En el caso de los siniestros de los que se dispone en esta información, el importe medio del siniestro es un 27,3% inferior al de aquellos casos en los que no se proporciona.

La información publicada por ICEA se refiere a seguros del Hogar y no incluye pólizas de Comunidades de propietarios ni de Comercios, “por lo que el impacto total sería todavía mayor si se considerase también la siniestralidad de estos dos colectivos”, concluye.

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