Así lo indican en un estudio de BlackRock, realizada a 360 altos directivos de grupos que representan activos por valor de 16 billones de dólares.

El 78% de las firmas encuestadas presentan actualmente perspectivas de inversión positivas y más de la mitad (56%) no esperan que se produzca una recesión antes de 2022. 

Este hecho no es óbice para que las aseguradoras estén diversificando su combinación de activos para aumentar la resiliencia de sus carteras. Para ello, destacan desde la entidad, la búsqueda de inversiones no correlacionadas en los mercados no cotizados y en las carteras de renta fija parecen ser las dos estrategias más populares.

La necesidad de encontrar un punto de equilibrio entre resiliencia y la rentabilidad también apunta a la adopción de un enfoque más integral a la asignación de activos y la construcción de carteras.

Inversiones sostenibles

Dos tercios de las aseguradoras (67%) a escala mundial también afirma estar intentando integrar criterios de sostenibilidad en sus procesos de inversión, en comparación con el año pasado, y las aseguradoras estadounidenses son las que registran el mayor avance en este sentido. No obstante, más de tres cuartas partes de las entidades encuestadas siguen creyendo que la integración de criterios ESG conlleva poner en riesgo otros objetivos de inversión.