Actualmente la participación del crimen organizado en desfalcos a empresas aseguradoras está en incremento, además, se manifiesta un aumento en estafas a través de transacciones en línea y timos cometidos por agentes de seguros, informa ‘El Economista’. “Definitivamente, el crimen organizado ha vulnerado las esferas de control interno de las empresas, estructuró mecanismos verdaderamente sofisticados, desde infiltrar las áreas de control”, aseguró José Claudio Treviño.

De acuerdo con el especialista, un 85% de los fraudes lo comete el personal interno de las aseguradoras, “incluso en las empresas más reguladas, aquellas con los mejores sistemas de control, están sujetas a estafas”, subrayó. Por esto, destacó que las aseguradoras deben mejorar su control interno para atacar fraudes ya ocurridos, porque se vuelven más propensas a ser víctimas de una segunda acción ilegal. En la actualidad, menos de la mitad de las aseguradoras que operan en el país cuenta con programas antifraudes y se estima que alrededor de 50% de las pérdidas por estafas no se recuperan.

En EE.UU. puede costar hasta 120.000 millones

“El fraude es muy costoso para el sector seguros, en Estados Unidos se han cuantificado reclamos falsos entre 80.000 y 120.000 millones de dólares al año”, sostuvo el investigador de Ernst & Young. En las aseguradoras, los fraudes se registran principalmente en los rubros de autos, por ejemplo, en simulaciones de choques y lesiones, además de seguros de Vida, informó Thayer Atkins, gerente de Gestión de Información para las Américas de SAS, empresa consultora del sector.

“En Estados Unidos hace unas semanas se detectó un fraude de 150 millones de dólares”, detalló el especialista de SAS. Además, la venta de pólizas por Internet también es un factor que propicia el incremento de estafas hacia las aseguradoras. “Es más propenso que se cometan fraudes a través de las pólizas que se adquieren por Internet, con la tecnología que hoy existe es muy fácil realizar fraudes, hay más gente que compra seguros por la red y con esto es más difícil identificar a las personas que puedan cometer el fraude”, detalló Thayer Atkins.

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