Los países de mayor contribución en la producción de 3.443,70 millones de dólares que alcanzó la industria al cierre de 2011 son Panamá y Costa Rica, lo que supone un signo positivo de que la región se está recuperando de la crisis económica, explica la agencia.

No obstante, desde Fitch señalan que pese a la reactivación de las economías centroamericanas respecto a los años anteriores, la penetración promedio de la industria de seguros sigue siendo muy baja (2,1%), muy inferior al 4,3% que registra Chile, este es el país de mayor penetración de Latinoamérica, y al 3% promedio que posee América Latina.

UNA REGIÓN CON EXPOSICIÓN A CATÁSTROFES QUE MANTIENE ALTAS COBERTURAS

Por otra parte, en opinión de Fitch, ante la alta exposición a eventos de catastróficos naturales que caracteriza a los países de Centroamérica, las aseguradoras de la región mantienen relativamente altas coberturas de reaseguro, adquiriendo capacidades que en la mayoría de casos superan el 12% de las zonas de mayores concentraciones de cúmulos en cada país, superiores inclusive a los mínimos exigidos por los reguladores, que en algunos casos es del 8%. Por ello, desde la agencia destacan que cabe señalar “las regulaciones de todos los mercados requieren de la constitución de reservas para eventos catastróficas que generalmente cubren más del 100% de la pérdida máxima retenida”.

Por otro lado, se hace mención en el informe que la región centroamericana presenta a diciembre de 2011 muy bajo índice de siniestralidad incurrida, un 52,9% de las primas ganadas, un nivel más bajo que el de otros mercados Latinoamericanos. En concreto, Panamá es el país que sigue registrando el índice más bajo de siniestralidad de la región (44,3%), en tanto que Costa Rica se mantiene en el nivel más alto (61,2%), afectado básicamente por el ramo de mayor peso en el mercado, seguros de automóvil, el cual ha enfrentado una feroz competencia después de la apertura del mercado a la competencia privada.

Todos los países de Centroamérica mantienen índices combinados inferiores al 100%, siendo el total de la región de 90,4% (92,5% en 2010), gracias a la baja siniestralidad, antes comentada, y a que la industria muestra relativamente altos niveles de eficiencia operativa a pesar de que algunos mercados están fuertemente dominados por el canal de corredores, lo que influye en los gastos de adquisición. “El relativamente bajo índice combinado refleja que el sector asegurador centroamericano obtiene rentabilidad de su negocio propiamente asegurador, y no depende de su resultado financiero”, explica Fitch.

SOLVENCIA Y CAPITALIZACIÓN ADECUADA PERO CON IMPORTANTES RETOS PARA 2012

En opinión de la agencia, la industria de seguros conserva una adecuada posición de liquidez, reflejo de requerimientos regulatorios de inversión y de solvencia adecuados en la mayoría de países, además de conservadoras políticas institucionales en varias de las compañías que operan en la región. Fitch considera también que el nivel de capitalización del sector en la región es adecuado, destacando Costa Rica y El Salvador, en el primer caso influenciado por estar todavía claramente dominado por la entidad del Estado con una política de retención del 100% de sus utilidades, y en el segundo, debido en gran medida, a la alta participación de grupos internacionales quienes suscriben cerca del 72% de las primas y mantienen políticas institucionales conservadoras.

Todo esto, explican, supone un contrapeso a los indicadores de solvencia patrimonial y liquidez más limitados que registran otros mercados como Guatemala y Nicaragua, en donde los requerimientos regulatorios han sido hasta 2011 mucho más laxos. Fitch considera que, aunque la industria de seguros en Centroamérica mantiene un buen desempeño operativo y adecuados niveles de liquidez y de capitalización, el ambiente económico regional, aún en recuperación, seguirá imponiendo importantes retos al entorno operativo de las compañías de seguro en 2012.

FOCALIZAR ESFUERZOS

En opinión de la agencia, la calidad en la labor de suscripción, la innovación en productos de seguro y en sus formas de comercialización, así como ajustes oportunos en tarifas y condiciones para ramos de alta siniestralidad, serán factores determinantes para evitar importantes deterioros en la fortaleza financiera de las compañías de seguro.

Por tanto, Fitch es de la opinión que las aseguradoras de Centroamérica deben focalizar esfuerzos en desarrollar nuevos productos que le permitan generar un mayor crecimiento y penetración, dado los bajos niveles de PIB per cápita y la disparidad en la distribución de ingresos en estos países. Por otra parte, la agencia valora positivamente la tendencia en los países de la región hacia la modernización del marco legal del sector asegurador que permitirá que las actuaciones de las compañías de seguros se beneficien del reflejo de un perfil financiero más ajustado a los riesgos a los que están expuestos.