“Las organizaciones tienen que pensar en gestionar los riesgos operacionales no sólo bajo el punto de vista normativo, sino también para apoyar el negocio o disminuir el coste, aumentar los ingresos y gestionar el capital”, señaló. Para que el área de riesgo operacional sirva de apoyo al negocio, destacó como necesaria la existencia de estructuras comunes en la gestión del riesgo, incluyendo las metodologías.

En opinión del especialista, Brasil ya ha evolucionado bastante en los riesgos operacionales en los últimos diez años. “Las empresas han adoptado estructuras cada vez más relevantes para gestionar los riesgos operacionales, con el apoyo cada vez más próximo del órgano regulador y CNseg”, afirmó.

Resaltó, además, la importancia de la actuación de las comisiones técnicas de CNseg en apoyo a las aseguradoras y el debido cumplimiento de estas normas y reglas regulatorias “para garantizar que haya mitigación del riesgo operacional”, explicó. Según su previsión, en dos o tres años, las aseguradoras deberán hacer más de lo que hacen hasta ahora en cuanto a la gestión del riesgo operacional. “Es una iniciativa en continua evolución”, concluyó.

Finalmente, Luiz Pereira de Souza, de CNseg, que actuó como moderador, consideró que la gestión de riesgos operacionales no debe ser vista desde el ángulo del desafío, el coste y la complejidad, sino más como un instrumento que puede servir para la preservación de los valores. Asimismo, recordó que CNseg está a disposición del mercado y de aquellos que no dominan el asunto del riesgo operacional.