A través de la circular 54/12 publicada en el Diario Oficial de la Federación, el órgano regulador de las aseguradoras explicó a las empresas las modificaciones que tienen que realizar en el cálculo de las reservas de riesgos y que estos ajustes tienen la finalidad que las aseguradoras concentren capital suficiente para cubrir las responsabilidades que asumen.

Manuel Aguilera, presidente de la CNSF, advirtió que la tarea de delinear esquemas de riesgos supone importantes retos. “Diseñar modelos de requerimiento de capital significa una considerable sofisticación en atención de administración y valuación de los riesgos”, dijo en información de ‘El Economista’.

Los esquemas de solvencia basados en la medición de peligros buscan que éstos correspondan de forma precisa al perfil de cada entidad aseguradora, explicó Aguilera. Con los ajustes a las estimaciones de pérdidas máximas algunas aseguradoras podrán reducir su nivel de reserva, mientras que en otras podría incrementar, esto dependiendo de la cartera de seguros de cada compañía.

La variación en los costos de las pólizas que derivarían de la regulación, dependerá de cada compañía, “ni en terremoto ni en otro tipo de seguro la Comisión regula los precios”, aseveró Manuel Calderón, vicepresidente de Operación Institucional de la CNSF. Por último, puntualizó, “lo que las autoridades buscamos es tener certeza de que las compañías de seguros tendrán suficiente requerimiento de capital por si viene un terremoto fuerte lo puedan pagar”.

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