“Las compañías que invierten en deuda antes solo se fijaban en el rating, ahora se hace un análisis por fundamentales, más propio del habitual en la renta variable. Las compañías de seguros cuentan ya con equipos de análisis de riesgos muy parecidos a los de un banco”, reconoce Federico Silva, director de renta fija de Beka Finance, en información que hoy publica Cinco Días.

Un ejemplo de estas inversiones es la que ha llevado a cabo MUTUA MADRILEÑA, que ha adquirido deuda de diversas emisiones del MARF, como bonos y pagarés de Pikolín, y un bono de Masmóvil, una de las últimas emisiones llegadas a este mercado.

“Se trata siempre de inversiones de riesgo medio y controlado. Este tipo de operaciones se enmarcan en nuestra estrategia de búsqueda de rentabilidades interesantes, en el actual contexto de mercado con los tipos de interés a cero. Analizamos todas las posibilidades del mercado, tanto en inversiones cotizadas de renta fija y variable, como no cotizadas”, señalan fuentes de la mutua. La aseguradora cuenta con ‘Mutuafondo Financiación’, un fondo cuyo patrimonio está principalmente invertido en mercados de desintermediación bancaria, como el MARF, y que en el último año arroja una rentabilidad del 1,58%, según datos de Morningstar.