Este ejercicio, que comenzó en junio, es parte de un esfuerzo del presidente del Banco, Mark Carney, por centrar la atención de los inversores tanto en cuestiones medioambientales como en nuevos riesgos para el sistema financiero.

"Lo más interesante es la forma en que la prueba de estrés cambiará la forma en que las aseguradoras piensan sobre estos sectores en particular", afirma para Bloomberg Mark Lewis, jefe global de investigación de sostenibilidad en la unidad de gestión de activos de BNP Paribas SA.