"La renovación del 1 de enero de 2013 ha sido muy ordenada; las catástrofes solo tienen impacto local", dijo Lara Mowery, directora mundial de Property Specialty de MARSH & MCLENNAN, en un comunicado. Un factor atenuante fue una afluencia de capacidad en el mercado de reaseguros, especialmente el capital derivado de fuentes no tradicionales, como bonos de catástrofe, indicó. "Incluso para las aseguradoras que no utilizan directamente los beneficios de las fuentes no tradicionales como apalancamiento adicional de esta capacidad de reaseguradoras", señaló.

NIVELES RÉCORD DE CAPITAL

El informe señala que el capital totalmente dedicado a reaseguro alcanzó niveles récord durante 2012, superando los 190.000 millones de dólares (144.690 millones de euros) al final del tercer trimestre, lo que ayudó a reducir el impacto de Sandy en la costa este de Estados Unidos el pasado mes de octubre. "El impacto de Sandy, combinado con unas pérdidas en la agricultura históricamente altas en Estados Unidos y otros brotes de temporal severo en todo el mundo, dio lugar a un nivel mundial de pérdidas aseguradas de más de 50.000 millones (38.076 millones de euros) en 2012", indica el informe. "Este fue, sin embargo, mucho menos que los 120.000 millones (91.383 millones de euros) en daños asegurados sufridos en 2011".

De hecho, el Índice ROL (Catastrophe Reinsurance Rate on Line) de Global Property de GUY CARPENTER, que mide los precios de reaseguro en el mundo, cayó marginalmente en las renovaciones del 1 de enero, según el informe. "El sector continúa mostrando una fuerte resistencia", dijo David Flandro, jefe global de Business Intelligence del bróker. "Durante los últimos cinco años, las aseguradoras han tenido que responder a las crisis financieras, a la caída de los rendimientos de inversión y al aumento de las pérdidas internacionales", apuntó.