Para el director de empresas, Luís Hernán Paul, si bien es un tema que está instalado, va más allá de las AFP y está apareciendo también a nivel en los accionistas controladores. Tras los casos de La Polar, Pehuenche y Ahumada, se ha demostrado que los directores “enfrentan no sólo mayores riesgos de ser demandados o penalizados, sino que también de daño de imagen. Asimismo, existe una mayor demanda de tiempo para éstos”. Finalmente, hace ver que esta situación es extensiva a los miembros de los comités de directores, los cuales, se ha visto, “asumen aún mayores riesgos”.

De acuerdo al presidente de AFP HABITAT, José Antonio Guzmán, entre las pautas que se ha puesto cada año a los head hunter a cargo del proceso de búsqueda de los directores, está el tema de las remuneraciones. Guzmán asegura que en la industria “somos conscientes de que algunas compañías les pagan muy poco a los directores y no podemos pretender tener ejecutivos profesionales, que es la aspiración, si no le pagamos lo suficiente, en estricta relación con la responsabilidad que asumen”.

Aunque afirma que no existe en la actualidad una política clara para elevar la dieta, asume que en definitiva el criterio es avanzar a que los directores que los representan “tengan la remuneración adecuada que les permita ejercer con tranquilidad su cargo y dentro de los cánones del gobierno corporativo que nosotros buscamos”. Sin embargo, advierte que hay compañías en las cuales los directorios han estado muy sobre pagados y “nosotros en las juntas de accionistas en los últimos años incluso, con el reclamo de los controladores, se han llevado malos ratos”.