Este es el resumen global que COFACE hace de la ‘Conferencia sobre Riesgo País 2014’, celebrada en París. En ella, y hablando de los países avanzados, se remarcó que la situación de las empresas en los Estados Unidos (evaluación 'A2' bajo vigilancia 'positiva' desde octubre de 2013) ha mejorado considerablemente, e igualmente mejora el riesgo en Alemania y Austria (con una previsión en el crecimiento del 1,7% para ambos países), por lo que la evaluación 'A2' está ahora acompañada por una vigilancia 'positiva'.

Por otro lado, se destacó el caso de Irlanda entre los países europeos que han tenido éxito en las reformas y la reducción de costes, con un crecimiento previsto del 1,7% en 2014. Ello ha llevado a la aseguradora a elevar la evaluación de Irlanda a 'A3', el mismo nivel que Francia y Reino Unido.

Por el contrario, se reseñó, el diagnóstico es “más complejo” para el resto de la eurozona, aunque al menos, se matizó, “podemos decir que los riesgos han dejado de aumentar”. En el sur de Europa, la debilidad en la demanda interna, la atonía de la actividad emprendedora, empresas muy pequeñas y débiles, junto a la falta de innovación, impide que el riesgo de crédito mejore. A esto se añade un alto nivel de deuda corporativa, como es el caso de España.

“La reducción del riesgo en los países avanzados está confirmado e ilustrado por las tendencias positivas en dos de las principales economías, Estados Unidos y Alemania. Ambos países se benefician de la robustez de sus empresas y la recuperación que ahora se basa en fundamentos sólidos. En lo que respecta a los otros grandes países europeos, el final de la recesión significa, por el momento, una estabilización en los riesgos”, comenta Yves Zlotowski, economista jefe de COFACE. “En los países emergentes, el actual déficit por cuenta corriente y la debilidad del crecimiento a largo plazo serán una carga para las empresas”, concluye.