Según señaló Larraín, en rueda de prensa acompañado por el titular de la SVS, Fernando Coloma, “el objetivo del proyecto es dar mayor autonomía para mejorar procesos regulatorios y mayor transparencia. A la vez se busca que la comisión esté aislada de los ciclos políticos". Indicó que había una evaluación positiva del regulador y por ello se “necesita avanzar en el fortalecimiento de la institución”. Afirmó también que el buen desempeño del negocio asegurador obligaba a más desafíos en materia de supervisión.

El nuevo organismo estará formado por cinco integrantes elegidos por el presidente de la República y posteriormente confirmados por el Senado con la intención de otorgarles de mayor autonomía en la toma de sus decisiones.

Entre los asuntos más concretos que cambiarán está el proceso regulatorio, donde se elevan estándares de transparencia y se establece la posibilidad de ampliar las atribuciones normativas de la Comisión a través del Congreso Nacional. Respecto al proceso sancionador, se contempla reforzar las garantías del mismo mediante la separación de función de investigación de la aplicación de sanciones que corresponderá a la Comisión. Además, también habrá cambios en normas de ‘accountability’ para otorgar mayores estándares de transparencia.