Sin embargo, estos sectores siguen siendo cautelosos ante los riesgos que conlleva operar en territorios menos familiares y fuera del marco europeo tradicional. El mayor riesgo al que las empresas creen que se enfrentan cuando se expanden a nuevos países es tratar con las normativas locales (50%), significativamente más que aquellos que se preocupan por los riesgos financieros y la inestabilidad (35%) o diferencias en la cultura o prácticas laborales (35%).

Para Constanza Gállegos, directora general de QBE, "la estrategia de expansión internacional hacia territorios menos familiares sin duda puede traer grandes recompensas aunque los riesgos asociados deben ser plenamente comprendidos”. Por eso, añade que “desde nuestro sector debemos estar en condiciones de asesorar a nuestros clientes adecuadamente. Quisiera instar a las empresas a considerar el apoyo que su asegurador puede ofrecer en este sentido”.