Uno de los objetivos de esta medida, según informa ‘Entorno Inteligente’, es evitar la variabilidad en las primas en las pólizas de seguros. “Pretendemos que las aseguradoras tengan una utilidad, porque las empresas no pueden trabajar a pérdida ya que ello sería el debilitamiento de la actividad aseguradora”, dijo el superintendente, que indicó que la ganancia de una aseguradora debe estar entre el 5% y el 8%. “Estos son parámetros aplicados a nivel mundial”, añadió.

Además, Pérez incidió en la desproporción de las tarifas que se aplican en las pólizas de un año a otro, con incrementos que alcanzan hasta el 150%. “La idea es que el aumento vaya en función de la inflación, o lo que determinen los estudios de la administración descentralizada, porque el órgano regulador debe velar por los intereses de los débiles jurídicos”, expuso. El superintendente reiteró que el organismo está obligado a realizar esta regulación para frenar el aumento indiscriminado de las primas, a la vez de permitir que las empresas del ramo manejen con discrecionalidad sus ganancias; de acuerdo a sus gastos administrativos, cobertura regional y estructura de costes, y que ese lucro no se convierta en especulación.

Asimismo, afirmó que las empresas de seguros manejan de dos formas la HCM: “Unas, como un servicio para captar otro tipo de negociación, por lo que en este caso podrían trabajar con una utilidad de entre el 5% y el 2%, al ser parte de un servicio integral para los clientes, a quienes ofrecen una póliza a costos competitivos. Si en cambio, la póliza se maneja como un negocio, la aseguradora puede ubicarse en el máximo que fijemos. Ese es nuestro criterio”.