De los 129.789 nuevos pensionados durante el año pasado, tanto de vejez edad como vejez anticipada, invalidez y sobrevivencia, el 37,6 % (48.841 personas) pudo ingresar al SCOMP, sistema que les permite elegir entre distintas modalidades de pensión. El 62,4% restante obtiene su pensión directamente en retiro programado, pues no cumple con los requisitos para optar a una renta vitalicia.

Entre los pensionados que ingresaron a SCOMP, un 29,1% eligió retiro programado y un 32,9% renta vitalicia inmediata. Los demás optaron por modalidades mixtas: un 37,8% por renta temporal con renta vitalicia diferida y un 0,2% por renta vitalicia inmediata con retiro programado.

La renta temporal con renta vitalicia diferida permite dedicar una parte de sus fondos a financiar una pensión por retiro programado y con la otra parte contratar con una compañía de seguros renta mensual fija reajustable a contar de un momento posterior. En la renta vitalicia inmediata con retiro programado, el afiliado divide sus fondos y contrata simultáneamente una renta vitalicia inmediata con una compañía de seguros y una pensión por retiro programado con su AFP.

Por último, la pensión promedio para retiro programado en el primer año de pensión es de UF 16,3, para el caso de las pensiones de vejez; UF 14,3 en las de invalidez y UF 4,6, en las pensiones de  sobrevivencia. Para rentas vitalicias inmediatas la pensión promedio fue de UF 13,8, UF 13,7 y UF 5,5 para vejez, invalidez y sobrevivencia, respectivamente.

El 40,2% de las pensiones obtenidas tras ingresar al SCOMP fueron elegidas directamente por el afiliado, mientras que el 38,9% fueron intermediadas por un agente de compañía de seguros (rentas vitalicias) y un 20,7% por un asesor previsional.