“A largo plazo hay que actuar con prudencia y en base a estudios más profundos”, afirmó Escrivá, que agregó que “para llevar a cabo dicho análisis es necesario que la propia Seguridad Social se involucre en los ejercicios proyectivos incorporando sus conocimientos y fuentes de información, con una mayor transparencia”.

En su intervención, advirtió que sin medidas adicionales se mantendrá un desequilibrio de la Seguridad Social en torno al 1,5% del PIB hasta principios de la próxima década​ (en torno a 15.000 millones de euros anuales) hasta principios de la década. Comentó que las reformas paramétricas de 2011 y, en menor medida, el factor de sostenibilidad de 2013 tendrán un importante efecto sobre la evolución del gasto en pensiones, que la AIReF ha estimado de manera preliminar en torno a 5 puntos del PIB en 2050

Remarcó, en este punto, que “hay que profundizar en el análisis de las reformas paramétricas ya realizadas para aquilatar sus efectos y en el análisis de los distintos factores que inciden en el sistema de pensiones para acotar y entender la incertidumbre existente”. Consideró que la Seguridad Social debe involucrarse en los ejercicios proyectivos incorporando sus conocimientos y fuentes de información y se requiere una mayor transparencia.

Finalmente, reseñó que el mantenimiento del desequilibrio del sistema conllevaría la aplicación de la revalorización mínima del 0,25% en los próximos años, lo que  en la práctica llevaría a una  probable pérdida del poder adquisitivo de las pensiones,  pero se mantendría la relación entre la pensión media y el salario medio.

Lagares propone subir el IVA para financiar el sistema de pensiones y bajar las cotizaciones

El catedrático de Hacienda Pública de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH), Manuel Jesús Lagares, ha propuesto reducir al 10% las cotizaciones sociales que pagan empresarios y trabajadores, que actualmente superan el 30%, e incrementar los tipos de IVA normal y reducido entre dos y cuatro puntos para financiar el sistema de pensiones.

Durante su comparecencia ante la Comisión de Seguimiento del Pacto de Toledo del Congreso, el catedrático ha comentado el gasto público en pensiones podría copar el 50% del total de gasto público en pocos años, por lo que la sociedad se enfrenta a la disyuntiva de “o reducir las pensiones o reducir el resto de gastos”. “Eso si no cambiamos la financiación de las pensiones. Y no vale decir que con el pleno empleo se resolverá todo, porque incluso con eso seguiremos teniendo problemas serios de déficit en la Seguridad Social”, ha reseñado.

Sistema de cuentas nocionales

En paralelo a las modificaciones de los ingresos de la Seguridad Social, ha defendido que se debería ir a un sistema de cuentas nocionales por el que el jubilado cobre en función de lo que ha aportado durante su vida laboral, manteniendo eso sí los complementos a mínimos. Los planes complementarios obligatorios en las empresas se financiarían gracias a los recursos liberados con la reducción de cotizaciones, en una cuantía aproximada del 10% de los salarios a aportar entre empresarios y trabajadores. “Esto está teniendo excelentes resultados en todos los países y en las empresas en España que lo hacen”, ha dicho.

Además, habría que aplicar cambios en las pensiones voluntarias individuales, manteniendo los límites para las aportaciones pero impidiendo su capitalización, de modo que funcionen como pagos periódicos a lo largo de toda la vida del beneficiario. Además, los intereses generados por estos fondos no deberían tributar como rendimientos del trabajo sino como capital mobiliario.

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