Junto a todo esto, se suman las diferencias que existen entre los sistemas jurídicos de todo el mundo y, además, aumentan la complejidad que conlleva gestionar la responsabilidad medioambiental. Adias Gerbaud, responsable del área Medioambiental Internacional de XL CATLIN, analiza cómo y por qué pueden incluirse estos riesgos en los programas de seguros globales.

Las razones de porqué cada vez más empresas estudian sus riesgos y sus coberturas de responsabilidad medioambiental se debe a distintas razones: “Depende sobre todo de su actividad, de su ámbito geográfico y de su experiencia en cuanto a siniestros, entre otros factores. Para las empresas que actúan en ciertos sectores, como el petroquímico, la gestión de residuos o la minería, disponer de una cobertura de responsabilidad medioambiental puede ser una de las opciones de garantía financiera que exigen las autoridades”.

Las empresas de todo el mundo se encuentran en diferentes etapas en términos de suscripción de responsabilidad medioambiental. En los EE. UU., el mercado local de coberturas de responsabilidad medioambiental está muy consolidado”, explica Gerbaud. “También es de las regiones con las normas y los daños punitivos más complejos en cuanto a daños ambientales. Históricamente, las multinacionales con actividades y riesgos en los EE. UU. han abordado de forma distinta sus exposiciones y han mantenido separados sus programas estadounidenses y del resto del mundo. Sin embargo, a medida que la legislación medioambiental se vuelve cada vez más estricta en todo el planeta, los clientes muestran más interés por conservar el control sobre sus operaciones, sus programas de seguros y sus siniestros”.

La tendencia actual, afirma, observamos que “cada vez más clientes incluyen los riesgos medioambientales dentro de programas globales suscritos en el marco de una póliza matriz de los EE. UU., o de una póliza matriz de cualquier otro sitio del mundo con una póliza local en los EE. UU. Este enfoque permite al gerente de riesgos controlar sus exposiciones a escala mundial y también nos permite a nosotros abordar el riesgo de nuestros clientes de forma coherente y holística”.

Impulso gracias a los cambios legislativos

Para la directiva, los aseguradores han constatado un aumento notable en la demanda de coberturas de responsabilidad medioambiental en países como Brasil, México, Corea y China durante los últimos años.

“Este interés creciente de los suscriptores obedece a varias razones. El principal factor del aumento de la demanda es, sin duda, los cambios que se están produciendo en el marco legislativo. En México, por ejemplo, en el año 2013 se implantó una nueva legislación basada en el principio de que quien contamina paga. En China, la Comisión Reguladora de Seguros de China está examinando propuestas para hacer obligatorio un seguro de responsabilidad medioambiental para las empresas que actúan en sectores considerados de alto riesgo de causar contaminación.

“A raíz de varios casos lamentables de contaminación a gran escala, -añade- tanto en los mercados como mundialmente se habla mucho de las coberturas de seguros tradicionales y de la necesidad de contar con una cobertura medioambiental específica”.


Consideraciones para incorporar la cobertura medioambiental a los programas globales

Más allá de los requisitos específicos de la legislación medioambiental local, subraya Adias Gerbaud, las empresas también deben contemplar muchos principios básicos de los seguros al establecer su programa global. “En Francia, por ejemplo, los contratos de coberturas de responsabilidad civil deben establecer, por lo general, un periodo de declaración ampliado de cinco años, una condición que no se contempla necesariamente dentro de la póliza matriz, por lo que sería beneficioso para los clientes disponer de una póliza local allí. Además, el enorme impacto potencial de las pérdidas medioambientales implica que las correspondientes leyes locales puedan ser estrictas a la par que específicas”.

“Esto significa que la cobertura debe adaptarse para responder a las necesidades locales y al idioma local. Los gerentes de riesgos y sus aseguradores deben ser conscientes de estas diferencias y garantizar que la cobertura se adapte a las regiones y a los países en los que actúa la empresa”, detalla la directiva.


 

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