Los principales riesgos identificados fueron:
1. Regulación (sin cambios frente a 2011).
2. Desempeño de inversión (que en 2011 estaba en el cuarto puesto).
3. Tendencias macroeconómicas (sin cambios frente a 2011).
4. Prácticas de negocios (que sube mucho, desde el puesto 18 en 2011).
5. Catástrofes naturales (sin cambios frente a 2011).

Como se observa en el informe, las tendencias en regulación siguen siendo la principal preocupación en el panorama mundial. Esto se debe a que los principales mercados deben adaptarse e introducir la supervisión basada en riesgos y las diferentes reformas en Solvencia II. Andrew Hilton, director del CSFI, explica en el informe que “el reglamento se ha convertido en el riesgo más alto en nuestra encuesta, cualquiera que haya tratado de conocer los detalles de la propuesta de Solvencia II de la Comisión debe tener cierta simpatía por las aseguradoras que se enfrentan a este proceso”.

Asimismo, un entorno económico frágil y el deterioro de la inversión también se mantienen en lo alto de la lista de preocupaciones. Otros riesgos incluyen también la emisión de productos de financiamiento "garantizados" en un entorno de bajas tasas de interés y la calidad de la gestión de riesgos. Asimismo, el informe destaca que existe el riesgo de que al centrarse las aseguradoras únicamente en las cuestiones de corto plazo perderían las oportunidades de futuro.

“El reglamento es una vez más el principal riesgo. Mientras que los nuevos requisitos de capital han estado dominando la agenda regulatoria como resultado de Solvencia II, la protección de los consumidores vuelve a ser importante. Un claro reflejo de ello es que las prácticas comerciales pasan del puesto 18 en 2011 al cuarto lugar en el ranking de riesgo. La vulnerabilidad a las reclamaciones de indemnización y el daño reputacional también crece lo que obliga a los supervisores a ampliar la definición de la conducta del riesgo”, afirma David Law, líder de seguros globales de PwC.