El Ejecutivo mexicano prepara un cambio en las contribuciones del IMSS que “busca homologar las bases gravables de las cuotas obrero-patronales y el impuesto sobre la renta (ISR)”, según indica El Economista. Esta reforma de la ley quiere aumentar las contribuciones hasta el 7,5% del salario, que sería la diferencia entre la nómina que se reporta a la seguridad social y la utilizada para los efectos de la renta. En estos momentos, las aportaciones obrero-patronales que recibe el trabajador son del 6,5% del salario.

Recaredo Arias manifestó que tanto para el empresario como para el trabajador este cambio significa un aumento de tasas al IMSS, “sin embargo, el rediseño de la seguridad social debería contemplar una parte importante financiada por impuestos generales”.

El representante del AMIS ha añadido que si se está haciendo una reforma fiscal y también de la seguridad social es ahí “donde se debe insertar cualquier solución que tuviera que hacerse al régimen de contribución del IMSS”. Incidió además en que lo que pretende el Gobierno es recaudar porque en “estos momentos se están tomando muchas medidas que son integrales, bien estructuradas, que obedecen a políticas públicas y a un plan de gobierno que lleva a objetivos muy claros”, mientras que la actual “es como una solución recaudatoria”.