Según se desprende, la recuperaciónn de los países avanzados depende de la deuda pública y privada mientras que el reestablecimiento de la confianza de los hogares y las empresas está relacionado con la situación del mercado laboral y las reformas institucionales emprendidas en Europa, las cuales aún no se han completado. “El débil consumo, la austeridad presupuestaria y la desaceleración del mercado de trabajo, con las dificultades de las empresas ante la gran recesión de 2009, han provocado muchas y muy costosas insolvencias. Es cierto que la crisis financiera está en vías de solución, pero la crisis en la economía real, ilustrada por la persistente fragilidad de las empresas, no finalizará en 2013", añade Pillu.

PERSISTENTE CONTRACCIÓN DE LA ACTIVIDAD EN EL SUR DE EUROPA

Ante esta situación de deterioro, COFACE ha rebajado las evaluaciones de Italia y España a 'B', tras su degradación a 'A4' hace un año y la vigilancia negativa aplicada el pasado mes de julio. La compañía cree que la actividad en estas dos economías se contraerá este año un 1%, en Italia, y un 1,5% en España, y considera que las empresas de ambos países “se enfrentarán a otro año negro en el que tendrán que hacer frente a un aumento continuo en el número de insolvencias y a la escasez del crédito bancario”.

En este escenario, COFACE prevé una recesión continua del 0,1% en la Eurozona, con una persistente contracción de la actividad en el sur de Europa, mientras que en Estados Unidos, la falta de transparencia sobre la política presupuestaria podría afectar el crecimiento, que podría desacelerarse un 1,5%.

CRECIMIENTO SANO, PERO CON PRUDENCIA, EN LOS PAÍSES EMERGENTES

Respecto a los países emergentes, el grupo asegurador estipula “un crecimiento sano y sostenible del 5,2%”, por lo que ha mejorado la evaluación de algunos de ellos, como es el caso de Indonesia a 'B', ya “que ha demostrado una notable resistencia a la recesión de los países avanzados”, o la de Filipinas a B bajo vigilancia positiva. Por el contrario, la evaluación de la India ha sido reducida a 'A4', y su modelo está siendo cuestionado seriamente.

A pesar de las perspectivas positivas para los países emergentes, COFACE advierte de que los riesgos empresariales para éstos aún continúan dado el continuo deterioro del riesgo en los países avanzados desde 2008, la tensión política y social, y las omisiones en el Gobierno. “Una clase media en plena expansión es más exigente con respecto a las leyes, las medidas de lucha contra la corrupción, la libertad y la transparencia. Las instituciones políticas de los países emergentes se enfrentan al reto de adaptarse a la nueva situación”, se indica.