El estudio, elaborado en base a 820 entrevistas con empresas de cuatro países de Europa Oriental: República Checa, Hungría, Polonia y Eslovaquia, pone de relieve la fuerte influencia de las débiles condiciones económicas que la Eurozona ejerce sobre las empresas del este de Europa, y que ejercen un impacto negativo en estos países. Según el informe, esta situación ha dado lugar a un notable aumento del 38% en el valor medio de los créditos impagados en el mercado doméstico frente a los valores de hace un año y del 44% en las operaciones de comercio exterior. “No obstante –se detalla-, los niveles de cuentas incobrables de la zona siguen por debajo de los registrados en Europa Occidental”.

Al igual que en 2012, las limitaciones financieras del comprador siguen siendo la principal causa de los retrasos en los pagos. Además, el aumento del valor de las facturas vencidas en más de 90 días y de los impagos también está limitando la capacidad de las empresas para buscar oportunidades. Según los encuestados de Europa Oriental, la caída de la demanda de productos y servicios y el mantenimiento de flujos de efectivo adecuados constituyen los mayores retos para el crecimiento y la rentabilidad sostenible de las empresas.

Según explicó Chris Van Lint, director de Riesgos de GRUPO ATRADIUS, “el hecho de que las economías de la zona del euro se estén moviendo lentamente está provocando un aumento de la morosidad y de los impagos en las empresas de Europa Oriental, en particular si dependen mucho de las exportaciones a países con economías debilitadas. Prevemos que el impacto positivo de una recuperación económica anticipada a lo largo de este año será limitado. No cabe prever una mejora de los comportamientos de pago hasta el segundo semestre de 2014 o en 2015. En cualquier caso, una gestión diligente del riesgo de crédito comercial y la protección de las empresas frente a los impagos son esenciales para mantener la solidez financiera de la empresa´, explicó el director de Riesgos del GRUPO ATRADIUS, Chris Van Lint.