A pesar de ello, según las previsiones del Servicio de Estudios de MAPFRE, las  expectativas de la industria aseguradora española “continúan siendo favorables”, específicamente para el desarrollo de las líneas de No Vida y Vida Riesgo, “aunque su crecimiento podría verse afectado por la ralentización de la economía”, se matiza.

Estas previsiones se incluyen en el último artículo sobre perspectivas económicas y sectoriales incluidas en la revista Economía y Seguros. En el mismo, se estima que las primas de seguros nominales del segmento de No Vida podrían crecer en torno al 4,1% en 2018 y mantener el “dinamismo” en 2019, con un crecimiento estimado del 4,2%.

En cuanto a los seguros de Vida Ahorro y de rentas vitalicias tradicionales, “al menos durante 2018 y buena parte de 2019 el panorama de bajos tipos de interés continuará lastrando el desarrollo de este negocio”, se anticipa en el artículo, que añade que “la transición hacia productos en los que el tomador asume el riesgo de la inversión o de productos tradicionales que aprovechen la pendiente  positiva de la curva de tipos no terminan de arraigar, en un entorno de tipos interés que está  contrarrestando el efecto positivo que la situación de la economía española pudiera tener en esas líneas de negocio”.

El informe hace referencia, por otro lado, a que las potenciales reversiones de las reformas laborales y de pensiones podrían exponer a la deuda pública española al escrutinio de los mercados y agencias calificadoras internacionales. “Esto, junto con el fin del programa de compras netas de activos por parte del BCE a finales de año, podría motivar un cambio en el apetito por el riesgo por parte de los inversores tensionando las primas de riesgo de la deuda soberana y de la corporativa, lo que impactaría de forma negativa en la rentabilidad de la industria aseguradora por la caída en el valor de los activos de sus carteras de inversiones”, reseña el informe.