“Insurance Europe se ha opuesto a esta medida que se ha planteado. Tendría un efecto negativo sobre los consumidores estadounidenses, ya que conduciría a una reducción de la capacidad y un aumento de las primas en el mercado asegurador de Estados Unidos, especialmente para cobertura de catástrofes naturales. El país no puede permitirse hacer caso omiso de tales consecuencias negativas”, expresa la federación europea de aseguradoras.

A modo de ejemplo, recuerda en este punto que las aseguradoras internacionales se espera que cubran casi la mitad de las pérdidas provocadas por el huracán Sandy.