Según adelanta el NatCatSERVICE de MUNICH RE, se han registrado un total de seis tormentas severas a gran escala, cada una de ellas causando miles de millones de dólares en pérdidas. Aun así, las pérdidas cubiertas por la industria aseguradora entre enero y junio fueron inferiores tanto a las del primer semestre de 2016 como a la media de la última década.

Las pérdidas económicas totales sumaron en estos seis primeros meses 41.000 millones de dólares. Según recuerda la reaseguradora, la cifra correspondiente a los primeros seis meses de 2016 fue de 111.000 millones, mientras que el promedio de los últimos diez años fue de 102.000 millones. Por su lado, las pérdidas aseguradas totalizaron 19.500 millones, cuando el año anterior fueron 32.000 millones y el promedio de diez años está en 29.000 millones.

No obstante, la proporción de pérdidas aseguradas respecto al total del coste económico –algo menos de la mitad- fue más alta de lo normal. Esto se debe a las grandes pérdidas de tormentas en Estados Unidos, donde hay una alta densidad de seguros contratados. El año anterior y en el promedio de los diez años se registró un ratio de más de dos tercios de las pérdidas no aseguradas.

Torsten Jeworrek, miembro del Consejo de MUNICH RE, explica que  "la acumulación excepcional de tormentas eléctricas en Estados Unidos pone de relieve la importancia de que las aseguradoras tengan un conocimiento profundo de las catástrofes naturales y de cómo estas se ven afectadas por los cambios climáticos. Esto es cierto tanto para los cambios climáticos naturales como para los que son hechos por el hombre. Los aseguradores no solo ayudan a superar las pérdidas, sino que también mejoran nuestra comprensión de cuáles son los acontecimientos que los desencadena. Esta es una base fundamental para prevenir pérdidas futuras".

Los daños en Europa se estabilizan

Los eventos catastróficos con pérdidas totales más altas fueron las inundaciones de Perú en febrero y marzo, con una cifra de 3.100 millones de dólares, de los cuales 380 millones de dólares estaban asegurados. El evento más costoso para los aseguradores fue una poderosa tormenta eléctrica en Estados Unidos a principios de mayo, con pérdidas aseguradas de 1.800 millones y pérdidas económicas totales de 2.200 millones.

En Europa las pérdidas económicas totales ascendieron a 5.000 millones (4.400 millones de euros) y las pérdidas aseguradas fueron de 1.900 millones (1.700 millones de euros), inferiores a la media de la década (13.400 millones y 4.700 millones). “Apenas un año antes, los titulares estaban dominados por una serie de inundaciones repentinas e inundaciones en los ríos de Alemania y Francia. Las pérdidas de catástrofes naturales en Asia/Pacífico y Australia en el primer semestre de 2017 alcanzaron los 9.200 millones, con 2.100 millones de estos asegurados”, añade el documento.