Este encuentro forma parte de una serie de actividades de promoción de la salud para fomentar entre sus empleados hábitos de vida saludable.

Durante su intervención, Agredano ha hecho una reflexión desde su experiencia personal como afectado de ictus y abordó diferentes aspectos, entre ellos la importancia de la prevención y la detección precoz de la enfermedad. Recordó que el ictus tiene una importante dimensión personal, familiar y social: es la primera causa de mortalidad en mujeres y la segunda en hombres; es la primera causa de discapacidad en adultos; presenta una mortalidad del 30% y provoca discapacidad en el 40% de los casos. En España, cada año esta enfermedad afecta a más de 130.000 personas.

Igualmente, es decisiva una detección precoz a partir de unos síntomas asociados, como son la pérdida de fuerza en un lado del cuerpo, la ‘caída’ de un lado de la cara, problemas de expresión o de entendimiento y un dolor inusual de cabeza. Ante dichos síntomas, cualquier persona puede realizar una prueba “fast”, que consiste en pedir al afectado que sonría, levante los brazos o responda una pregunta. En caso de detectar que pueda estar sufriendo un ictus, es imprescindible una actuación rápida que incluye avisar a los servicios de emergencia a través del 112 para activar el ‘Código ICTUS’. Agredano recordó la importancia de las cuatro primeras horas para que la actuación sea eficaz.

En la apertura participó el consejero delegado de ASISA, Enrique de Porres, que destacó el compromiso de la compañía con la promoción de hábitos de vida saludable entre los empleados y puso de relieve la importancia de este tipo de jornadas para conseguir dicho objetivo. Por su parte, Mª Ángeles García, médico del Trabajo del SPM del Grupo ASISA, hizo hincapié en el aspecto de la prevención a través de hábitos de vida saludables, y la apuesta del SPM y de la dirección de ASISA para acompañar a los trabajadores en conseguir este objetivo.