“Supongo que el superintendente, cumpliendo su labor, va a hacer un análisis para arbitrar si corresponde o no el alza. Él no puede decir que va a congelar todos los planes. Supongo que como autoridad técnica y no política va a dictaminar en qué casos se dan o no. Hay una frase que plantea que hay que dejar que las instituciones funcionen pero un estudio de la superintendencia, de abril de este año, dice que el alza de costos del sistema es del 5%. Entonces, todo lo que hace un organismo técnico en un período está bueno y en otro está mal. Las instituciones técnicas tienen vigencia en el tiempo”, aseveró Doren en una entrevista con el diario local ‘La Tercera’.

Cuestionado sobre que la superintendencia dice que los ajustes deben ser excepcionales afirmó que “hay que ver cómo han crecido los costos en el tiempo. Además, la superintendencia tiene todos los antecedentes entregados por las Isapres y los elementos de qué ha habido en las alzas de costos por persona. La pregunta es qué nivel de salud queremos en Chile y cómo lo financiamos. Pero el voluntarismo y las antiojeras intelectuales no conducen a nada. En las distintas instancias que está hoy el sistema, perfectamente puede colapsar, y me gustaría que les preguntaran a 3,2 millones de personas qué opinan que se acabe el sistema”.

En cuanto a la posible creación de un Fonasa que reemplace a las Isapres, aseveró que “indudablemente es más complejo el escenario hoy. Porque hay una carga ideológica muy fuerte. Y hoy el contrapeso no existe. La vez pasada, quien lideraba esto era el gobierno anterior y tenía el contrapeso de las otras partes. Yo lo único que espero es que, sea cual sea la definición final de la comisión y lo que sea el proyecto de ley, que sea realizable, factible y que satisfaga a la mayor cantidad de gente del país, porque supongo que ese es el tema y no quién entrega el servicio”.

VIABILIDAD DE LA REFORMA

Sobre la posible viabilidad de que se apruebe la reforma en este gobierno, tomando en cuenta los proyectos tributario y educacional, el presidente dela asociación de las Isapres explicó que “lo veo muy difícil, porque los tres temas son de extrema complejidad. En dos de ellos, como son educación y salud, llegar a estándares mejores a los que hoy día hay requiere cifras que en estos presupuestos son muy grandes. Se está hablando del orden de 8.000 millones para educación, y si queremos en Fonasa un estándar de salud similar al que tienen los afiliados de Isapres hoy, hay que poner otros 8.000 millones”.

De esta forma, tal y como Hernán Doren manifiesta “se planteó en la comisión de expertos la idea de un plan garantizado, que se compra con el 7% de salud o con lo que la gente disponga, con grados de cobertura razonables. Incluiría las prestaciones del Plan Auge, la cobertura de enfermedades catastróficas, un fondo de compensación para la libre movilidad de afiliados, un fondo preventivo que estamos proponiendo, y para quienes requieran una cobertura mayor, la posibilidad de seguros complementarios.

Unas propuestas que “se establece un sistema para adecuar los precios, de manera que habría un análisis de cada Isapre que sería hecho por un organismo ad hoc, que autorizaría las adecuaciones de planes. La comparación de planes va a ser elemental, porque va a haber un plan común para todos, el tema de la cautividad desaparece y las licencias médicas son administradas por una entidad externa”, revela Doren, que añade que realmente, “el único tema sería el precio”.