En un estudio llevado a cabo por PwC, Iron Mountain encontró que una de cada diez empresas medianas de la UE (un 11%) conserva la información sin tener en cuenta los requisitos legales en cuanto a retención y protección de datos, lo que dificulta, incluso imposibilita, la identificación de información importante que no tienen derecho a conservar indefinidamente.

El riesgo de no cumplir con la nueva legislación podría acarrear multas de hasta un 4% de la facturación anual o hasta 20 millones de euros, aplicándose siempre el importe más alto.

"No sorprende que muchas empresas respondan a esta situación con la política de conservar todo, simplemente. A partir de 2018, las empresas tendrán que garantizar que la información que se cree lo haga con una fecha de caducidad. Para conseguir esto será necesario que las empresas grandes y pequeñas sepan qué información tienen, dónde está y cuánto tiempo pueden conservarla de forma legal. Nuestro consejo es que las empresas busquen asesoramiento de expertos", comenta Ignacio Chico, director general de Iron Mountain España.