Esta es una preocupación real que tiene las empresas a nivel global y éste es el sentir que refleja el Barómetro de Riesgos 2018 de ALLIANZ que ha publicado ALLIANZ GLOBAL CORPORATE & SPECIALTY (AGCS) y que revela que la pérdida de beneficios, con el primer puesto con el 42% de respuestas, ya era el primero en 2017, junto a los incidentes cibernéticos, con el 2º puesto con el 40% de respuestas, sube desde el 3er puesto en 2017, es lo que más quita el sueño a las coorporaciones de todo el mundo. “Por primera vez, la pérdida de beneficios y el riesgo cibernético se disputan la primera posición en el Barómetro de Riesgos de Allianz; se trata de riesgos que están cada vez más interconectados”, afirma Chris Fischer Hirs, consejero delegado de AGCS.

Las grandes indemnizaciones por catástrofes naturales (3º con el 30% de respuestas, sube desde el 4º en 2017) constituyen también una creciente preocupación para las empresas; el número récord de desastres registrados en 2017 asegura también la presencia, por primera vez, del cambio climático y el incremento de la volatilidad climática (10º) entre los diez primeros riesgos de mayor importancia. Entre tanto, el impacto de riesgo de las nuevas tecnologías (7º 2018/10º 2017) es uno de los que más sube, ya que las empresas reconocen que innovaciones como la inteligencia artificial o la movilidad autónoma podrían dar lugar en el futuro no sólo a nuevas oportunidades, sino también a nuevas responsabilidades y mayores indemnizaciones. Por el contrario, la preocupación de las empresas por el desarrollo de los mercados (4º en 2018/ 2º en 2017) es menor que hace doce meses.

 “Ya sean consecuencia de ataques como WannaCry o, como ocurre con mayor frecuencia, de fallos de los sistemas, los incidentes cibernéticos constituyen ya una de las grandes causas de pérdida de beneficios para las actuales empresas interconectadas en red, cuyos principales activos son, a menudo, datos, plataformas de servicio o sus clientes y proveedores. No obstante, el carácter extremo de las catástrofes naturales del año pasado nos recuerda que tampoco debe subestimarse el impacto de los peligros perennes. Los gestores de riesgo se enfrentan a un entorno extremadamente complejo y volátil, tanto en riesgos tradicionales de negocio como de futuros desafíos tecnológicos”, añade el consejero delegado.

Factores que mantiene la preocupación frente a la pérdida de beneficios

La pérdida de beneficios es, por sexto año consecutivo, el riesgo más importante, al figurar en primera posición en trece países y en las regiones de Europa, Asia-Pacífico y África y Oriente Medio. Ninguna empresa es demasiado pequeña para no verse afectada, detalla el informe. Las empresas se enfrentan a un número creciente de escenarios, que van desde los riesgos tradicionales, como incendios, catástrofes naturales e interrupción de la cadena de suministro, hasta nuevos factores detonantes derivados de la digitalización y la interconexión que normalmente no provocan daños materiales pero sí grandes pérdidas económicas. El fallo de sistemas informáticos esenciales, los actos de terrorismo o violencia política, los incidentes de deficiencia de calidad o los cambios imprevistos en la legislación, pueden llevar a las empresas a un cese temporal o prolongado de actividad con efecto devastador sobre sus ingresos.

Por primera vez, los incidentes cibernéticos figuran también como la causa más temida de pérdida de beneficios, según empresas y expertos en riesgo; además la pérdida de beneficios tras un incidente cibernético figura también como la mayor causa de pérdidas. Cyence, experto en modelización de riesgo cibernético y socio de AGCS, estima que un fallo de la nube que se prolongue más de doce horas podría suponer para las empresas de los sectores financiero, de asistencia sanitaria y minorista un impacto medio sobre los costes de 850 millones de dólares en Norteamérica y de 700 millones de dólares en Europa.

La pérdida de beneficios figura también en el Barómetro de Riesgos de Allianz como el segundo riesgo más subestimado. “Las empresas pueden verse sorprendidas por la causa efectiva, el alcance y el impacto económico de una interrupción y subestiman la complejidad de la “recuperación de actividad”. Deberían ajustar permanentemente sus planes de emergencia y continuidad del negocio para reflejar el nuevo entorno de la pérdida de beneficios y considerar adecuadamente la creciente amenaza de la pérdida de beneficios cibernética”, sostiene Volker Muench, director global de daños patrimoniales y experto en pérdida de beneficios de AGCS.

Los cibernéticos a punto de ganar la carrera

Llama la atención en este informe  la tendencia al alza en el Barómetro de los riesgos cibernéticos que hace cinco años figuraban en 15ª posición, mientras que en 2018 figuran en 2ª. Múltiples amenazas como violaciones de seguridad de datos, responsabilidad por la red, ataques de piratas informáticos o la pérdida de beneficios por causas cibernéticas, hacen que sea el principal riesgo de negocio en once de los países estudiados y en la región de las Américas, así como el 2º en Europa y Asia-Pacífico. También aparece como el riesgo más subestimado y el principal riesgo a largo plazo.

Casos recientes, como los ataques con ransomware WannaCry y Petya, han causado importantes pérdidas económicas a un gran número de empresas, detalla el informe. Otros, como Mirai a finales de 2016, el mayor ataque hasta la fecha de denegación de servicio distribuido (DDoS) contra plataformas y servicios de Internet en Europa y Norteamérica, han puesto de manifiesto la interconexión de los riesgos y la dependencia compartida de una infraestructura de Internet y proveedores de servicios comunes a todos. A escala individual, los recientemente identificados fallos de seguridad en los procesadores presentes en prácticamente todos los dispositivos modernos revelan la vulnerabilidad cibernética de las sociedades modernas. La posibilidad de que se produzcan las llamadas «tormentas cibernéticas», en las que los piratas logren interrumpir la actividad de un mayor número de empresas aprovechando las dependencias de una infraestructura común, seguirá creciendo en 2018.

No se olvidan de las catástrofes...

Tras el récord de 135.000 millones de dólares estadounidenses en indemnizaciones por catástrofes naturales tan sólo en 2017 –la mayor cifra de la historia– motivadas por los huracanes Harvey, Irma y María en Estados Unidos y el Caribe, las Catástrofes Naturales vuelven a figurar en todo el mundo entre los tres primeros riesgos de negocio. El impacto de las catástrofes naturales va más allá de los daños materiales en las infraestructuras de las zonas afectadas. Con unos sectores cada vez más ajustados y más intercontectados, las catástrofes naturales pueden afectar en todo el mundo a una gran variedad de sectores que, a primera vista, no parecerían directamente afectado”, afirma Ali Shahkarami, director de análisis del riesgo de catástrofes en AGCS.

Los encuestados temen que 2017 pueda ser un indicador de la mayor intensidad y frecuencia de las catástrofes naturales. El cambio climático/incremento de la volatilidad climática aparece por primera vez entre los diez primeros riesgos en el Barómetro y se acentúa aún más el potencial de pérdidas para las empresas por la rápida urbanización de las zonas costeras.

El impacto de riesgo de las nuevas tecnologías es uno de los que más sube en el Barómetro de Riesgos de Allianz, de la 10ª a la 7ª posición. También aparece como el segundo mayor riesgo en el futuro a largo plazo, por detrás de los incidentes cibernéticos, con los que está estrechamente relacionado.


... Y en España empiezan a preocupar 

“Las empresas españolas se vieron especialmente afectadas por los terremotos, huracanes y tormentas de 2017, lo que motiva que las catástrofes naturales registren una importante subida en el Barómetro de Riesgos de este año”, observa Juan Manuel Negro, director general de AGCS España.

Aunque la pérdida de beneficios se mantiene como el principal riesgo en España, las catástrofes naturales suben desde la 4ª posición con el 27% de respuestas hasta la 2ª este año, con un 40% de respuestas.

COMPARTIR