Durante el año pasado las primas de las compañías aseguradoras crecieron en términos reales alrededor de 15%, una cifra que llega a cerca del 60% al tener en cuenta el comportamiento de la industria en los últimos cinco años de acuerdo con las cifras de FASECOLDA. Ese crecimiento del 60% que los seguros han presentado en los últimos cinco años, coincide con la tendencia del PIB per cápita en el país, según los datos que publica ‘La República’.

Según cifras del Banco de la República, se ha pasado de 5.203 dólares en 2009 hasta 8.025 dólares en 2013, lo que supone un incremento del 54,2% en este mismo periodo y muestra que ambos indicadores han crecido de manera similar. “En la medida en que la economía prospera y que la gente tiene mayor poder adquisitivo, el consumidor tiene más consciencia de proteger la vida o los activos que tanto le ha costado conseguir”, señala John Neal, CEO de la australiana QBE.

Para José Manuel Otoya, presidente de CARDINAL SEGUROS, “los seguros son definitivamente una necesidad básica y primaria de cualquier persona y, por eso, las pólizas que cubren la muerte son la prioridad. Además, esto se explica por el nivel de desarrollo. Países como Colombia toman seguros acorde a sus necesidades, por lo que un mayor desarrollo hace que se compren otro tipo de protecciones”.

METAS MUCHO MÁS AGRESIVAS EN PENETRACIÓN

“Países como Colombia, que cuentan con buenas condiciones macroeconómicas, tienen que tener metas mucho más agresivas en penetración y llegar a niveles como los de Chile, algo que hoy en día no tenemos”, dice Montoya. Bajo este prisma las compañías del sector creen que se debe avanzar mucho en los canales de distribución. “En este punto nos queda mucho trabajo por hacer. Hasta hoy han funcionado bien los intermediarios tradicionales, pero es necesario llegar a la gente con nuevos canales como los bancos, supermercados o compañías de servicios públicos, lo que nos permite mejorar también en inclusión financiera”, comenta el presidente de AIG.

En cuanto al otro gran campo en el que hay que trabajar es en la educación. “Se tiene que generar una cultura del seguro para que los consumidores entiendan que tener un seguro le da la seguridad para proteger lo que uno tiene. Además, desvirtuar las trabas de los costos. Hay que entender que el valor no es lo que pagas, sino frente a lo que estás protegido en caso de que haya algún problema”, puntualiza Neal.