En su informe semestral de Perspectivas publicado este miércoles, la organización es también más optimista que la Comisión Europea para 2016 (Bruselas augura un 2,6%) y de nuevo algo menos para 2017 (el Ejecutivo comunitario calcula un 2,5%). La razón es que algunas “fuerzas positivas” como los precios baratos del petróleo y de las materias primas o la política fiscal, que favorecen el consumo en 2016, ya no tendrán ese mismo efecto en 2017.

Otro factor que tira del consumo -principal vector de la recuperación en España- es el crecimiento del empleo, que según la organización se traducirá en una reducción de la tasa de paro del 22,1% de media en 2015 al 19,8% este ejercicio (una décima menos de lo que calcula el Ejecutivo) y al 18,4% el próximo (el Gobierno anticipa un 17,9%).