Concretamente, participaron el presidente de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSyF), Manuel Aguilera Verduzco, el presidente de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), Fernando Solís, y el director general de Standard & Poors, Víctor Manuel Herrera. Todos tuvieron la misma opinión sobre las consecuencias positivas que traerá la nueva legislación.

El máximo responsable de AMIS indicó que “para el sector asegurador mexicano la implementación de estas regulaciones son de suma importancia ya que las compañías deberán adoptar un régimen de solvencia conforme a los estándares internacionales, con el propósito de cerciorarse de la correcta determinación de las reservas técnicas y del requerimiento de capital de solvencia”.

INCREMENTAR UN 20% LA CAPITALIZACIÓN

En relación a Solvencia II manifestaron que no debe verse únicamente como una cuestión de cumplimiento, “sino un modelo que va más allá, con el que se cambiará la naturaleza misma de la supervisión”. Añadieron que esta Directiva llegada desde Europa, “más que reforzar la base capital y fortalecer la gestión del riesgo y la comunicación, cada aseguradora tendrá que reconsiderar dónde y cómo competir y llevar a cabo un cambio organizacional y cultural profundo”, sentenciaron.

En el acto también participó Norton Lara, responsable de seguros para América Latina de Spencer Stuart, quien aseguró que el impacto de esta normativa variará en cada mercado, dependiendo del nivel de apalancamiento, reservas, mezcla de negocio y políticas de inversión.

Desde el punto de vista de PriceaterhouseCoopers, las aseguradoras del país tendrán que aumentar su capitalización un 20% si quieren cumplir con lo que estipula la nueva ley. La consultora apunta que el cambio regulatorio, además de “robustecer el gobierno corporativo en las aseguradoras, da origen a un nuevo concepto de requerimiento de capital de solvencia”.