En una entrevista concedida a ‘El Financiero’ explicó que ahora con la nueva ley el costo por fallecimiento de una persona pasará de730 a 5.000 días de salario y que, dependiendo la entidad, las sanciones son distintas. Además, precisó que con esta nueva disposición, el costo que se tendrá será muy alto y más si las personas no cuentan con alguna póliza para afrontar su responsabilidad.

La reforma a la LFT no cambia la naturaleza de las responsabilidades, pero sí incrementa los montos a indemnizar por muerte, señaló Mireles. Sobre esto apuntó que se tendrán que revisar sus bases técnicas y en función de las perspectivas de siniestralidad, se deberán ajustar sus pólizas, pero reconoció que será diverso el tratamiento y que dependerá de cada compañía.

El ejecutivo comentó que a quien le afectarán estos cambios será a cualquier persona que conduzca un vehículo y que ocasione una muerte en función de lo que establece la ley.

En esta línea, Fernando Solís Soberón, presidente de la AMIS, explicó que con esta reforma muchas personas tendrán que incrementar su protección debido a que el costo, en caso de incurrir en algún percance, aumentó significativamente. Asimismo, recordó que a nivel internacional, contar con una póliza de responsabilidad civil es obligatorio para resarcir a alguna víctima, en caso de tener un accidente, en México, no obstante, no es así.

Por esto, nace la necesidad de que este tipo de seguros se vuelvan obligatorios, explicó, ya que no sólo protegen a las víctimas, sino que respaldan al asegurado en su patrimonio y se traducen en beneficios económicos para el país, debido a que los gastos correrían a cuenta de las aseguradoras y no del Estado.