Esta situación se agrava en algunas entidades. En Oaxaca, por ejemplo, hay sólo 2,2 cuentas de Afore por cada 10 adultos; en Guerrero 2,7; en Chiapas se trata de 2,8; en el Estado de México hay 2,9 y en Hidalgo 3,8. La baja cobertura de las Afores evidencia el alto segmento de la población que se emplea en la economía informal, aseguró Raymundo Tenorio, director de las carreras de Economía de la Escuela de Negocios del Tecnológico de Monterrey del Campus Santa Fe, recoge ‘Terra’.

Además, alertó sobre la falta de políticas locales que incentiven los puestos de trabajo registrados ante el IMSS. "Si no se generan las plazas en la economía formal, no hay posibilidad de acumular recursos en un fondo digno para el retiro y el desarrollo regional es desigual. Los gobiernos locales se hacen de la vista gorda con la economía informal, generando una bomba nuclear que afecta a las pensiones futuras", aseveró.

Por su parte, Berenice Ramírez, académica de la UNAM y experta en pensiones, dijo que el riesgo de que cerca de la mitad de la población no tenga Afore es que la pobreza se profundice durante su vejez. Además, advirtió que no basta con abrir una cuenta de Afore, pues el hecho de que los trabajadores pasen de la economía formal a la informal genera una baja cotización.