Puso el acento en la importancia de trabajar para “aportar soluciones factibles e interesantes para los colectivos de menor proclividad aseguradora”. “Asegurarse -explicó- no es solo un proceso que depende de la disposición de los recursos objetivos para ello; es un proceso más complejo que implica factores psicológicos, socioeconómicos e incluso ambientales”.

“Implantar soluciones aseguradoras no es otra cosa que colocar a las sociedades en mejor posición para progresar”, añadió la presidenta de UNESPA, concluyendo: “La mejora de las tasas de aseguramiento es un objetivo que tiene que contar con la complicidad de los actores públicos”.

Por su parte, Ignacio Baeza, vicepresidente de MAPFRE, remarcó que la industria aseguradora mantiene estrechos vínculos con prácticamente todas las áreas  de la actividad económica y social. Por ello, “la expansión de esta actividad genera importantes beneficios tanto para el adecuado funcionamiento a la economía como para la protección y bienestar de los individuos y sus familias”. “Es impensable que la sociedad no cuente con el seguro para desarrollarse”, remarcó.

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