En los casos en los que no se firma el parte amistoso o cuando no coinciden las versiones del accidente, se establece un mecanismo de resolución en el que hasta que no se alcanza un acuerdo sobre la determinación de la culpa, el asegurado no puede arreglar los daños en su coche a cuenta de la aseguradora, salvo que tenga contratada la garantía de Daños.

"El parte amistoso automatiza al máximo la liquidación y pago de los daños materiales al no culpable. Además, su cumplimiento es una prueba ineludible de buena educación y civismo al volante", declara el experto del Centro de Estudios Ponle Freno AXA de Seguridad Vial, Luis Martín.

El informe de este año también revela que estos patrones de comportamiento al volante apenas varían de un año a otro, ya que en los seis primeros meses del año anterior las comunidades autónomas con menos declaraciones amistosas fueron las mismas que este año y el porcentaje de personas que no lo firmó fue algo superior al 68%.