En un artículo publicado por el diario ‘Economía y Negocios’, Camposano asegura que salvo gastos extraordinarios, el escenario del contrato del seguro no se ha traducido en una complejización del negocio. Sin embargo, augura ciertos ajustes al alza en el precio de las pólizas, derivadas de cambios puntuales de la nueva ley que rige a los contratos de la industria desde diciembre de este año: la posibilidad de retracto del cliente y la obligatoriedad de las compañías de devolver a estos las primas en caso de término de contrato anticipado. “Esto impactará el cálculo de las tarifas de las compañías, porque antes se permitía que —al momento de hacer las devoluciones de prima—, se descontaran ciertos gastos asociados a comercialización inicial del seguro. Lo que va a existir en el mercado es una readecuación de precios para introducir estos cambios normativos”, precisa. Claude agrega que impactará sólo a pólizas de prima única, o que se pagan de una sola vez, como las de desgravamen, asociadas a créditos de consumo.

Los ejecutivos hacen un balance del año 2013 positivo: “La industria de seguros ha tenido que mejorar su calidad de servicio para enfrentar a un nuevo consumidor y fuimos una de las menos cuestionadas en el sistema financiero. Tenemos 50 millones de seguros vigentes, 12 millones de siniestros pagados en el año y sólo del orden de 4.800 reclamos registrados en al SVS”, apunta Camposano.

El pasado año los segmentos de mayor crecimiento fueron Salud, con una tasa de incremento del 30% anual a septiembre, seguido por los seguros con Ahorro, que avanzaron a tasas de un 25% anual, siendo el producto que más crece en el total de la industria incluyendo generales y vida. Estas cifras conforman que el Ahorro Previsional Voluntario como una de las herramientas claves para la mejora de las pensiones, sector en el que participan también a través del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia, y del pago de rentas vitalicias.

LOS DESAFÍOS PARA 2014
Los retos que el mercado asegurador tiene para 2014 son participar de la agenda pública en temas críticos como el sistema previsional y el riesgo de longevidad. En cuanto a catástrofes, se aportarán un primer mapa de riesgo sísmico que estará finalizado en marzo de 2014.

El segundo desafío es la implementación de capital basado en riesgo, que definirá el nuevo patrimonio exigido a la industria de seguros. “En esto queda mucho por hacer y debe primar el ánimo de hacer las cosas cuidadosamente”, enfatiza el ejecutivo, quien se muestra preocupado de que hasta ahora no se haya aprobado la ley que definirá los plazos definitivos de implementación de la norma, así como quien se hará cargo de esta.

A juicio del sector no debería haber una exigencia mayor de capital. Camposano acentúa que “los capitales de la industria hoy son suficientes”. Añadiendo que “esta es un industria con 160 años, que ha enfrentado todo tipo de catástrofes y que hoy paga pensiones a 500 mil chilenos Y nada indica que, porque se cambia la norma, esto significará que se requiera más capital”.